Fuera de radar

Financiar la bancarrota: minería, extracción y dependencia

3 Comments

Por Antulio Rosales

El gobierno bolivariano tomó nota del agotamiento del rentismo. Se propone ahora transitar a un modelo que llama “socialismo productivo”. A la inflación galopante y altísima escasez se suma el hecho de que las reservas internacionales se agotan y se aproxima el vencimiento de diversos compromisos de deuda que complican los prospectos de importar bienes necesarios. En ese contexto, el gobierno ha dicho que se rehúsa a acudir a cualquier organismo financiero internacional que, claro está, impondría medidas de ajuste a cambio de préstamos que faciliten al país un mínimo de respiro. No acudir al FMI es un punto de honor.

En cambio, el gobierno buscó otra ruta. Los más recientes pagos de deuda extranjera se lograron gracias que el BCV vendió varias toneladas de oro monetario. Las reservas cayeron a un histórico nivel de poco más de 13 mil millones de dólares. Para ilustrar la miseria de las bóvedas de Carmelitas, basta decir que en 2015, año en el que las importaciones bajaron drásticamente, Venezuela gastó por ese concepto unos 50 mil millones de dólares. Hoy el país no cuenta ni con el equivalente a tres meses de importaciones.

Frente a esta situación, el gobierno incentiva por un lado la agricultura urbana para que el pueblo se autoabastezca de cebollín y otras hortalizas, pero por otro, lleva a cabo una campaña de masiva expansión de la frontera extractiva. Esa fue la fórmula que encontró para subsistir en el año más crítico de su historia reciente sin recurrir al FMI: empeñar las joyas de la familia y rasgar las minas de Guayana hasta sacar la última tonelada de oro que le permita pagar las deudas.

La minería a cielo abierto, que hasta ahora parecía una actividad relegada al territorio de lo ingobernado y, por ende, dejado a grupos irregulares en connivencia de la Guardia Nacional, comienza a ser motor nacional de “desarrollo”. El modelo que escogió el gobierno fue invitar a inversionistas que hace poco tiempo había expulsado por razones de interés nacional. Esos mismos inversionistas habían denunciado al Estado ante el imperial tribunal del CIADI. Paradójicamente, el fallo del CIADI se pagará con los dividendos que produzcan las nuevas inversiones. Además, los socios le prestarán al Estado los recursos que éste necesita para poder cumplir con el requisito legal de ser accionista mayoritario.

El gobierno justifica su negativa a recurrir a los organismos internacionales por razones de soberanía y dice que jamás retornará al modelo neoliberal. Sin embargo, envía una comitiva ministerial a China, su principal prestamista en la actualidad, para “explicar” las medidas económicas que ha tomado y convencer a sus socios de seguir fortaleciendo la relación. Así, el gabinete invitó a los empresarios chinos a expandir su cartera de inversiones del crudo al arco minero del Orinoco, ofreciéndoles posibles reservorios naturales de coltán, diamantes y oro.

En ese modelo no hay visión productiva alguna, representa en realidad la profundización de la dependencia en la suerte del subsuelo. Es la vieja extracción como mecanismo de generación de ingresos que nada tienen que ver con la capacidad productiva del país. El plan del gobierno tiene costos ambientales y sociales difíciles de calcular y asume una posición de vulnerabilidad frente a una potencia internacional emergente que le deja muy poco espacio de maniobra. El Estado psuvista admite que hay territorios dignos de explotación y colonización, de la mano de aliados internacionales, para seguir financiando un modelo que reconoce está en bancarrota.

El dorado venezolano

En buscando El Dorado

 

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3 thoughts on “Financiar la bancarrota: minería, extracción y dependencia

  1. Pingback: Reflexiones sobre la (in) seguridad en Venezuela (XLVIII) Bolívar, el estado | Blog de Martorano en Wordpress.

  2. Es muy dramática toda la situación: en lo cotidiano, en el ámbito político todas las tensiones que existen producen una gran incertidumbre por la opacidad de las agendas, “los planes”, si existen -deben existir pero los desconocemos- y el tema asfixiante que es la economía… se ha pulverizado el salario, y cuesta comprenderl las vocerías, los discursos, la direccionalidad… El que tenga ojos que vea, el que tenga oídos…

    • Saludos Diana,

      Gracias por leer y compartir tus ideas. Ya después de este post han avanzado más las agendas y planes de tal forma que podemos comprender mejor por donde va la idea de gobierno-fuerzas armadas-empresas. Por ejemplo, los comentarios de Lander acá están muy claros https://www.aporrea.org/contraloria/a232524.html.

      Ahora bien, como dices, la economía es ciertamente un tema asfixiante y cada vez empeora más. Se pulverizó el salario al punto de que en la actualidad representa básicmanete un estipendio de alimento; cuasi feudal.

      Un abrazo

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